El bagazo de caña de azúcar, su lado ecológico

21 marzo, 2019 0 Comments

Todas las industrias, cualquiera que sea su giro, necesitan de materia prima para poder trabajar. En el caso de las empresas que se dedican a fabricar productos biodegradables, el bagazo de caña de azúcar es un material que desde hace algunos años ha tomado fuerza y en este artículo te vamos a mostrar por qué ha sido así.

Todo sobre el bagazo de caña

Para entender la importancia que tiene el bagazo de caña entre diferentes empresas que se dedican a crear objetos amigables con el medio ambiente, primero es básico saber qué es. Pues bien, se trata de un residuo fibroso que se obtiene, por lo regular, en la última molienda de la caña, un alimento de donde se saca el azúcar.

El bagazo de caña de azúcar se compone principalmente de fibra, sólidos insolubles, sólidos solubles y agua. En la industria que se dedica al procesamiento de esta materia prima natural, el bagazo es considerado un subproducto, pues es resultado de la obtención de azúcar, es decir, el producto principal que se desea conseguir.

Antes de continuar hagamos un paréntesis para decir que la caña de azúcar es una planta tropical que se caracteriza por tener un tallo fuerte y resistente, que llega a crecer hasta los cinco metros de alto y cinco o seis centímetros de diámetro. Es justo el tallo de donde se obtiene la sacarosa, es decir, el jugo que sirve para producir azúcar.

Entonces, después de haber explicado brevemente qué es la caña de azúcar, continuemos con el bagazo. Ya dijimos que tiene cuatro componentes principales, que a continuación describiremos mejor:

1.    Fibra: es una materia orgánica en estado sólido que se encuentra en el tallo de la caña.

2.    Sólidos insolubles: son las sustancias inorgánicas que se pueden encontrar en el bagazo, como tierra y piedras pequeñas.

3.    Sólidos solubles: nos referimos a las sustancias que sí se pueden disolver en el agua, es decir, la sacarosa. Aunque hay algunas ceras que se llegan a encontrar en el bagazo.

4.    Agua: es un componente originado por la absorción que hace el bagazo de moléculas de agua, sobre todo a causa de la humedad.

El origen y usos del bagazo de caña

En términos de definición, la palabra “bagazo” proviene del francés bagasse que significa residuo, aunque originalmente se refería a los desechos que surgían cuando las aceitunas eran molidas para obtener aceite. Con el paso de los años, bagazo se comenzó a utilizar para referirse a los residuos fibrosos que aparecen como consecuencia de moler la caña de azúcar.

Los residuos de la molienda de caña se han utilizado durante muchos años como materia prima natural para fabricar papel, principalmente, aunque tienen otros usos que en este artículo vamos a describir de forma breve.

Empecemos en 1884, año en que se tiene uno de los primeros antecedentes del uso de bagazopara hacer papel. En ese año se envió a Francia un cargamento de caña de azúcar que sería utilizada para hacer papel, mientras que en Estados Unidos, durante las décadas de los 60’s y 70’s, se usaba el bagazo para hacer el papel donde se imprimían algunos periódicos, esto según un documento publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Otro uso que tiene el bagazo de caña es como combustible, pues se considera una fuente natural de energía, que se utiliza sobre todo en la industria azucarera. El calor que produce esta materia prima se debe principalmente a la humedad, al contenido de azúcar y ceniza que tenga, además de la variedad de caña de donde provenga el bagazo.

La química del bagazo para fabricar objetos

Después de conocer diferentes aspectos relacionados con el bagazo de caña, es momento de hablar de otro uso que se le da a esta materia prima, nos referimos a la fabricación de objetos, específicamente objetos biodegradables que contribuyen al cuidado y conservación del planeta.

Para eso, primero debemos de enfocarnos en la química del bagazo, es decir, su composición: celulosa, hemicelulosas, lignina y cenizas. Esto es importante para entender cómo es que este material se puede transformar en plástico, pero de características biodegradables para que no se genere basura que tarde muchos años en degradarse.

El bagazo de caña de azúcar que se obtiene en la industria cañera, también puede ocuparse para hacer plástico por medio de un procedimiento que inicia con el secado del bagazo, después de esto se tritura muy bien y luego se mezcla con otras materias primas para producir un bioplástico.

Cuando el bagazo pasa por todo este proceso, se convierte en una pasta que se trabaja químicamente para que pueda ser moldeada y posteriormente se deje enfriar. Este punto es muy importante, ya que al moldearse de forma libre, cada industria decide qué tipo de objeto hacer con este plástico biodegradable obtenido del bagazo de caña.

Utensilios cotidianos que no contaminan

Como lo mencionamos antes, el bioplástico que se obtiene del bagazo de caña de azúcar se convierte en una pasta que puede moldearse para obtener diferentes objetos, los cuales se pueden utilizar sin ningún problema ya que son seguros y no contaminan.

En la industria alimentaria, sobre todo la que tiene que ver con la preparación de alimentos (restaurantes, fondas, cafeterías, etc), los contenedores hechos a partir del bagazo de caña representan una gran alternativa para dejar de utilizar los de plástico común, pues diariamente las personas compran comida que se llevan a casa o a la oficina, por lo que usar este tipo de objetos biodegradables, hace posible que se generen menos cantidades de basura.

En Smartgreen sabemos que un mundo verde es un mundo más inteligente, por eso incluimos en nuestro catálogo a los contenedores hechos con bagazo, los cuales sirven para alimentos fríos y calientes, con la principal característica que se pueden encontrar en diferentes presentaciones: lisos, con tres divisiones, para hamburguesa y clamshell.

Otros utensilios que se utilizan mucho en el ámbito gastronómico son los platos y afortunadamente ya existen algunos que están hechos con plástico biodegradable obtenido del bagazo de caña de azúcar. En el caso de Smartgreen, distribuimos platos lisos de 6 y 9 pulgadas, platos con tres divisiones, otros que son hondos y charolas rectangulares, para que cumplan con las necesidades de cada negocio o de cada cliente que nos elige.

El plástico biodegradable, una opción más verde

Los productos desechables ya pueden utilizarse sin dañar al medio ambiente, porque afortunadamente se fabrican con materiales naturales que se degradan en menor tiempo que el plástico, por lo que no generan cantidades excesivas de basura ni la proliferación de sustancias tóxicas.

El plástico común, hecho de materia prima sintética que forma parte de muchos aspectos de la vida cotidiana, está presente en las botellas de agua que compramos para refrescarnos, en los recipientes de la crema y el shampoo, en el mango de los sartenes y hasta en los cestos donde depositamos la ropa.

El problema con este material tan común es que tarda más de 200 años en descomponerse, por lo que la consecuencia más grave de esto es que llega a los océanos, donde las partículas con las cuales se fabrica este material, se llenan de microorganismos patógenos que alteran los nutrientes y el equilibrio de los mares.

Debido a lo anterior, el ecosistema marino se ve perjudicado, no sólo porque se forman islas de plástico que contaminan el agua de los océanos, también porque estos residuos son consumidos por peces, tortugas y otros animales, lo que les provoca la muerte, ya que contienen pesticidas y muchas clases de sustancias tóxicas.

La contaminación provocada por el plástico ha llegado a un punto alarmante, pues teniendo en cuenta que cada año se producen alrededor de 300 millones de toneladas de este material, hay estadísticas que señalan que cuando llegue el año 2050, todos los océanos tendrán más residuos plásticos que peces.

Por eso, ante una realidad tan preocupante como esta, es bueno saber que diferentes empresas han puesto manos a la obra para que el plástico deje de utilizarse y en su lugar, se le dé una oportunidad a los materiales que son amigables con el medio ambiente.

Un ejemplo de este tipo de productos ecológicos son las bolsas, un objeto común que se utiliza todos los días, ya sea porque en la tiendita de la esquina las entregan o los grandes almacenes de ropa ponen la mercancía en llamativas, pero contaminantes bolsas plásticas.

Al igual que las botellas de plástico, las bolsas tardan cientos de años en degradarse y también alteran el ecosistema de los mares. Por eso es fundamental dejar de usarlas y en cambio optar por objetos biodegradables, aquellos que se van a degradar en poco tiempo, evitando que se generen toneladas de basura.

En Smartgreen tomamos un concepto como filosofía de trabajo: “la sustentabilidad es la visión de un modelo de gestión que busca equilibrio ambiental y equidad social”, porque no sólo ofrecemos utensilios amigables con el planeta, también queremos que nuestros clientes puedan satisfacer las necesidades de sus empresas por medio de los diferentes productos que ofrecemos, por ejemplo, las bolsas, vasos, contenedores y utensilios biodegradables.

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